Tras el sismo del 10 de agosto de 2026, solo en Bogotá se han reportado más de 400 casos de grietas y fisuras en edificaciones. Muchos administradores de propiedad horizontal están haciendo la pregunta correcta —¿cómo pido que revisen el edificio?— pero se quedan a mitad de camino, porque la revisión oficial y la revisión de fachada no son lo mismo.
Esta guía explica las dos: cómo solicitar la inspección pública, que es gratuita, y qué queda fuera de ella y sigue siendo responsabilidad de la copropiedad.
Paso 1: pida la revisión oficial. Es gratuita
En Bogotá, el IDIGER activó su programa de inspectores postsismo. Hay tres canales:
- Línea de emergencias 123. Indique que desea reportar un inmueble afectado por el sismo.
- Aplicativo móvil del IDIGER. Debe describir la edificación, la afectación y adjuntar fotografías.
- Correo electrónico a la ventanilla de correspondencia de la Secretaría del Hábitat.
Las evaluaciones las realizan ingenieros del IDIGER junto con profesionales de Camacol Bogotá. Si el reporte lo amerita, se programa una visita técnica presencial.
Fuera de Bogotá, el canal equivalente es la oficina o unidad de gestión del riesgo de su municipio, normalmente a través del 123 o del cuerpo de bomberos. Si su edificio está en Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Popayán o Quibdó, consulte primero con la alcaldía: los programas de inspección postsismo se activan de forma local y cambian de una ciudad a otra.
Haga el reporte aunque los daños le parezcan menores. No cuesta nada y deja constancia oficial, algo que después le va a servir con la aseguradora.
Qué evalúa —y qué no— la revisión oficial
Aquí está el punto que casi nadie está explicando, y es el más importante de este artículo.
La inspección pública tiene un objetivo concreto: determinar si la edificación es habitable y si su estabilidad está comprometida. Es una evaluación de riesgo para las personas que viven adentro. Responde a la pregunta “¿se puede seguir usando este edificio?”.
Lo que esa revisión no hace es un diagnóstico detallado de la envolvente. El inspector observa desde el interior, desde las zonas comunes y desde el nivel de la calle. No sube por fuera a tocar el enchape del piso 14. No es su función y no dispone del equipo para hacerlo.
Y esa es justamente la parte que cae hacia afuera.
Por qué la fachada necesita su propia revisión
En un sismo, la estructura se deforma para disipar energía: es lo que la norma busca. Pero los elementos que van adheridos a ella sin formar parte de ella —enchapes, mampostería no confinada, antepechos, cornisas, vidrios— se mueven con el edificio sin estar diseñados para eso. El Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente los clasifica como elementos no estructurales.
La consecuencia práctica: un edificio puede ser declarado perfectamente habitable y aun así tener piezas de fachada a punto de desprenderse sobre el andén. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo, y solo la primera la responde la inspección oficial.
El daño más peligroso además es invisible desde abajo. Una placa de porcelanato puede perder la adherencia sin fisurarse: a la vista está perfecta y suena hueca. No lo detecta un binóculo ni un dron. Solo se detecta tocándola. Lo desarrollamos en detalle en la guía sobre qué revisar en una fachada después de un sismo.
De quién es la responsabilidad
La Ley 675 de 2001 asigna a la administración la responsabilidad sobre los bienes comunes, y la fachada es bien común. Si una pieza cae y causa daños o lesiones, la pregunta no será si el IDIGER visitó el edificio: será qué hizo la administración con la fachada.
Por eso conviene documentar todo desde ya: el reporte oficial y su radicado, las fotografías, las actas donde se trató el tema y las cotizaciones solicitadas. Ese expediente es la defensa del administrador y es lo que las aseguradoras piden cuando hay que reclamar.
Qué hacer, en orden
- Acordonar. Antes que nada, restrinja el paso peatonal bajo las zonas con desprendimientos visibles. Es gratis y es lo que evita una tragedia.
- Reportar al canal oficial y guardar el radicado.
- Convocar al consejo de administración y dejar el tema en acta.
- Inspección de fachada de cerca, a todo lo alto, con contacto físico y registro de cada zona comprometida.
- Retiro controlado de lo que ya está suelto. Es la acción que salva vidas y casi siempre puede ejecutarse de inmediato, antes del diagnóstico definitivo.
- Dictamen firmado por un ingeniero con experiencia en patología estructural. Este concepto lo firma un ingeniero: no el proveedor del equipo ni el contratista de acabados.
- Reparación y solo al final acabado y pintura.
Una advertencia técnica antes de montar cualquier equipo
En una edificación con daño sísmico no se debe montar un andamio colgante hasta que un ingeniero verifique el estado de la cubierta. Los pescantes se apoyan ahí y los contrapesos cargan sobre esa losa. Si la cubierta o el parapeto quedaron comprometidos, el equipo que iba a resolver la fachada se convierte en el siguiente problema.
Lo mismo aplica a las líneas de vida y anclajes que ya existían en el edificio: un anclaje que trabajó durante el sismo puede haber perdido capacidad sin mostrarlo por fuera. Primero se verifica el apoyo, después se monta.
Preguntas frecuentes
¿La revisión del IDIGER tiene costo?
No. Es un servicio público. El dictamen de patología estructural y la intervención de la fachada sí corren por cuenta de la copropiedad.
Si declararon el edificio habitable, ¿ya puedo despreocuparme de la fachada?
No. Son evaluaciones distintas: una responde si el edificio se puede habitar, la otra si la envolvente puede caer. Un edificio habitable puede tener la fachada comprometida.
¿Cuánto tiempo tengo?
El retiro de elementos sueltos es urgente: una pieza desprendida cae por vibración, viento o lluvia, sin necesidad de otra réplica. La reparación definitiva puede esperar al dictamen; el acordonamiento y el retiro, no.
¿Sirve un dron para revisar la fachada?
Como apoyo para el levantamiento fotográfico y para priorizar zonas, sí. No reemplaza la inspección de contacto: no permite hacer la prueba de sonido ni retirar nada.
¿Qué le exijo al contratista que suba?
Certificación del equipo y hoja de vida técnica al día, cumplimiento de la Resolución 4272 de 2021, afiliación a ARL en riesgo V para todo el personal que sube, póliza de responsabilidad civil extracontractual vigente y permiso de trabajo en alturas por jornada.
En qué podemos ayudar
En CYMS fabricamos y alquilamos los equipos de acceso: andamios colgantes eléctricos, colgantes manuales, pescantes, líneas de vida y anclajes. No firmamos dictámenes estructurales ni ejecutamos la obra — eso es del ingeniero y del contratista. Ponemos el equipo certificado y el montaje para que quien tenga que revisar y reparar pueda llegar a la fachada con seguridad.
No hace falta que consiga transporte ni que el equipo exista en su ciudad: lo movilizamos desde Bogotá a Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Popayán, Quibdó y al resto del país.
Si usted administra una copropiedad y no sabe por dónde empezar, escríbanos: le ayudamos a definir qué equipo necesita y cómo montarlo con seguridad sobre el edificio que tiene, sin compromiso.
